¿Cómo comenzar?
El primer paso es, pensar, plantear una idea sobre lo que queremos expresar, hay tres áreas básicas que tenemos que tener respondidas antes de entregarnos a lo que entendemos que será nuestro trabajo propiamente narrativo.
- La primera nos pregunta sobre el destino. Ajustémonos a una necesidad real y tendremos la primera imagen: ¿quiénes me leerán? Pensemos en sus maneras de ser, de sentir y de pensar. En sus necesidades y particularidades. Narrar a un público que nos lee de paso, apurado o nos presta atención entre otras informaciones o narrarle a personas que quieren leernos y se detendrán a atender a nuestras ideas con interés, no es lo mismo.
- La segunda nos pregunta sobre el fin. Ahora avanzaremos hasta la meta final de nuestra narración: ¿para qué les servirá? que contruiré con ella que deseo quel os demás puedan encontrar para que será leído, cual será su objetivo.
- La tercera área nos pregunta sobre el medio. Finalmente, retrocederemos a un campo mucho más inmediato: ¿cómo lo haré? de que mabera plasmare mis pensamientos en ella.
Si bien mudamos los destinatarios y los tiempos de narración (presente, pasado, etc.) mantuvimos siempre la coherencia necesaria para que el relato fuese claro y comprensible. Por lo mismo, la selección del vocabulario será pensada en función a facilitar la comprensión de nuestra narración. Por eso es preferible la eliminación de un lenguaje técnico y los modismos locales como son las expresiones propias de una clase social determinada, de una región o país, excepto casos puntuales en que la narración así lo requiere.

Muy interesante y valiosa esta informacion. Definitivamente escribir es un arte maravilloso que nos transporta a tantos mundos y nos hace experimentar tantas sensaciones
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